Mis mejores palabras

Me llamo Alicia, me gusta escribir. De todo. Para todos los gustos. No me preguntes por qué. Pero si algo te gustó, me quiero enterar.

martes, marzo 27, 2007

ESTE POEMA ME LO ESCRIBIÓ MI HERMANA


...Cuando estaba esperando a mi primer hijo...



"Niña morena

cabello al viento

tu perfil embravecido

hoy me dice tu amor

hoy me canta en un arrullo

que hoy tienes en tu capullo

aquello que te hizo mujer.

Bello invierno que hasta mí has traído

aquel niño pequeñito que tanto pedí.

Bello invierno enloquecido

por tus ramas flacas y quebradizas

por tus cuerpos descubiertos

y tus bocas de humo y café.

Bello invierno me has teñido de esperanza, paz y anhelo

de tener adentro mío

este niño que sin serlo

es también un poco mío"


De Adriana para Alicia, marzo de 1974

viernes, marzo 09, 2007

ENCUENTROS CERCANOS: EL VISITANTE V


Luego del postre que siguió a la deliciosa cena, comienzo a agradecer la hospitalidad de la familia proveniente de Ganímedes. Oicaroh, mientras me acompaña hasta la salida de la nave, vuelve a repetirme:
-No quiero que te sientas presionada, ese sentimiento dista mucho de mi deseo de hacerte feliz.
Sus padres, Adnaloy y Solrac, nos miran desde corta distancia, tomados de las manos, viendo en nosotros la posibilidad de cumplir con el Plan Galáctico, y especialmente, de aumentar el grupo familiar…

Salimos al parque y antes de que termine de volver mi cabeza, para dar una última mirada a la majestuosa nave, solamente veo árboles, bancos y sombras. Bajo la tenue iluminación de las farolas, miré a Oicaroh con un sentimiento indefinido, una mezcla de amor, emoción y curiosidad. Nos besamos. Nuestros corazones, próximos, laten aceleradamente. Tanto, que siento que voy perdiendo otra vez la noción del momento que atravieso. Estoy por desmayarme. “No ahora!” pienso.

.............


-Jimena..., Jimena... !
Alguien me nombra. Los ojos me pesan, no puedo abrirlos, pero reconozco la voz de Horacio.
-Parece que reacciona, doctor! Está volviendo en sí!
La voz de Yolanda, su madre, me llega como desde muy lejos. Finalmente los abro y veo a Carlos, el padre de Horacio, quien me sonríe con un dejo de preocupación.
-Buen susto nos has dado, muchachita! Estábamos esperándote en el salón, y al ver que llegó sin ti el auto de Gonzalo, nos alarmamos mucho. Pero por suerte no te ocurrió nada grave, es lo que importa ahora.
-Qué me pasa? No entiendo que ocurre… - pregunto algo confundida.
-Mientras esperabas el auto en el que vendrías a la fiesta, junto con Sebastián, Vanesa y Gonzalo, se ve que fuiste al tocador y te resbalaste en la escalera. Perdiste el conocimiento, y al no verte, los chicos llegaron solos a la fiesta.
Pero el médico dice que no sufriste más que algunas contusiones leves, afortunadamente.- me explica mi novio, a quien noto increíblemente parecido a Oicaroh.
Al mirar nuevamente a Yolanda y a Carlos, me sucede lo mismo. Son idénticos a Adnaloy y a Solrac. Mi reacción inesperada hace que me miren de manera extraña. No puedo dejar de reirme al recordar el sueño que había tenido durante mi desmayo, luego de la caída. Advierto la similitud de los nombres, pero en espejo… Nuestra mente es muy complicada, a veces...

Mi cachorra Doberman, mientras lame mi mano, agita con alegría inmensa su rabo recortado, y acercándome su pelotita, me invita a jugar. Pero ahora, no puedo hacerlo, debemos ir a la fiesta de cumpleaños de mi futuro marido, cuanto antes!

FIN




APL©2007

ENCUENTROS CERCANOS: EL VISITANTE IV


Antes de contestar, Oicaroh mira a su padre y luego a su madre. Adnaloy se para ante mí, y me toma de la barbilla, mientras me dice:
-Nuestro hijo está enamorado de ti. Desde el instante en que te vio en el bar, decidió que eres la terrícola que reúne las condiciones para oficiar de embajadora de nuestra galaxia, ante las autoridades de tu planeta, y la mujer ideal para acompañarlo en las misiones intergalácticas, convirtiéndote en su esposa, y quizás, en madre de vuestros hijos.

Solrac, su padre, al ver mi expresión, agrega que puedo tomarme el tiempo que necesite para decidir. Además, para mi mayor sorpresa, destaca que debido a mi profesión de médica veterinaria, sería de inmensa ayuda aplicar mis conocimientos en la cría y cuidados de sus adorados Doberman…

“Saben todo acerca de mí”, pensé. “Esto no puede ser verdad. Debo estar soñando”.

-Deseo que seas mi esposa, Jimena. Mi corazón te ha elegido primero. Mi gobierno, después.

No hay nada en ellos que me provoque miedo o desconfianza. Y a decir verdad, siento que puedo llegar a enamorarme de Oicaroh. La tremenda duda que me invade es saber como voy a anunciar este acontecimiento a mis padres, a mis amigos, a mis vecinos y a mis colegas! Y especialmente, a Horacio, mi novio…
En la nave, por minutos que parecen eternos, reina el silencio. No soy capaz de negarme ante los tres pares de dulces miradas que fijas en mí, parecen esperar una respuesta afirmativa.

La velada, durante la cena a la que me invitaron, como marco de una hipotética celebración de compromiso matrimonial, transcurre animada, agradable, casi íntima.
Los planes protocolares, en sus labios, tienen la simpleza y la factibilidad apropiadas, que necesito para tomar una rotunda decisión.

No es fácil tomar semejante responsabilidad: llegar a las esferas de los más altos mandatarios y presentar los proyectos descontaminantes para todo el planeta, los cuales ya están en vigencia en casi toda nuestra galaxia. Y nuestro planeta Tierra, por su estado, es el que está a la cabeza de sus listados…

Suspiro como tomando impulso para contestar, mirando a los ojos de mi flamante enamorado. Tengo la certeza de que lo que conteste, ellos lo aceptarán sin objeción alguna.

-Mi respuesta es sí, acepto. Solamente solicito tiempo para dejar en orden mi vida anterior…

APL©2007

ENCUENTROS CERCANOS: EL VISITANTE III




El techo de la enorme sala, convertida en pantalla de cine, está cubierto de imágenes. Veo escenas de la historia universal que no me son ajenas de ningún modo, puesto que en mis años de estudiante, las había asimilado, lo cual me permitía reconocer cada una de las épocas.
Pueblos antiguos, líderes religiosos, luchas, combates sangrientos, bombas, ataques aéreos, hombres vitoreados, el holocausto, crímenes, experimentos, ataques al planeta, a su fauna y flora, avances tecnológicos, crecimientos demográficos, rostros y más rostros. Sonrientes, siniestros, dolientes…

Oicaroh toma mi mano y al advertir mis lágrimas mezcladas con un sentimiento similar a la vergüenza, decide dar por terminada la proyección.

Sobre una de las cintas nos trasladamos hasta otra sala, y ubicados nuevamente para sostener otra conversación, su voz me llega clara y firme.
Relata una breve historia que cuenta que los tres viven en San Telmo y se dedican a la cría de perros Doberman, con los cuales se comunican de modo telepático, destacando que esta raza, al tener una especial inteligencia, captan a la perfección los mensajes que les transmiten, siendo el propósito más importante, despojarlos de su famosa agresividad.
El joven esboza una leve sonrisa al advertir mi curiosidad, la cual alcanzó su máximo nivel, al escuchar que la gigantesca nave está escondida exactamente debajo del Parque Lezama…

Sin dudas, podían advertir mis pensamientos al respecto, porque casi al unísono se juntaron mi “por qué yo” y su increíble respuesta a mi pregunta crucial…


APL©2007

jueves, marzo 08, 2007

ENCUENTROS CERCANOS: EL VISITANTE II



El estado en que me encuentro, no me permite más que esperar. Oicaroh me habla sin hablar. Me hace saber que no debo temer y que es necesario que atraviese este período de adaptación, en calma.
El joven está a mi lado y no me quita los ojos de encima. Del parque a oscuras y solitario, pasé a esta habitación redonda y plácida, iluminada con suavidad. No necesito indagar el por qué y comprendo que no estoy en peligro.

Ahora se acercan otros dos seres parecidos a Oicaroh. Sus nombres también son extraños, el hombre se llama Solrac y la bella mujer, Adnaloy. Son sus padres. Junto a ellos veo cinco o seis perros iguales al que me había tomado de la muñeca, anoche. Anoche..? El sopor me impide calcular el tiempo.

Las fuerzas que lentamente comienzan a volver a mí, permiten que me incorpore de la mullida cama que desaparece a medida que crece mi noción de tiempo y espacio.
Solrac, el padre, comienza a hablarme y escucho por primera vez su voz. Me explica con palabras simples, que me encuentro en la nave que los trajo hasta la Tierra. Repite “Ganímedes”, y desvío mi mirada para encontrarme con el rostro tranquilo de Oicaroh. Recordé su relato en el bar, y le creo. Ahora sí, le creo.

Adnaloy, su madre, me conduce hasta la cinta que nos transporta a una especie de pequeño buffet. Con una indulgente expresión en su rostro me indica que puedo comer. Los alimentos son iguales a los de mi dieta acostumbrada. No hay nada extraño. Noté que tengo apetito, pero sigo sin saber el tiempo transcurrido que llevo sin comer.

Oicaroh me toma del brazo y juntos somos llevados sobre otra cinta, hasta otro salón que me sorprende por la cantidad de tableros, pantallas y luces. Nunca había imaginado, ni visto en películas, semejante despliegue de tecnología.

Junto a los padres, nos ubicamos frente a una pantalla de 360º y comenzamos a ver una sucesión de imágenes, muy conocidas por mí…


APL© 2007

ENCUENTROS CERCANOS: EL VISITANTE I


Está anocheciendo. Sebastián, Vanesa y Gonzalo deben estar por llegar...Cómo tardan..! Ya deben estar todos en la fiesta.
Queda muy poca gente en el bar, y este pesado que me sigue diciendo cosas tan raras...Ahora se sienta frente a mí. Es buen mozo pero sus ojos son raros, al mirarlos me invade una sensación hipnótica. El esfuerzo que hago por desviar la mirada es muy notable… Será un bohemio, un vagabundo, o un trotamundos..? Tal vez sea un artista. A veces los artistas ingieren cosas extrañas para obtener la inspiración necesaria, y éste parece que perdió el camino de regreso…Le voy a ofrecer algunos pesos.
No los acepta! Su rostro refleja una leve desazón, tal vez porque no le comprendo claramente, lo que intenta decirme.

Sigue diciendo que desde hace un año está viviendo entre nosotros, que tiene una casa en San Telmo, y veinte Doberman...Veinte Doberman! Para qué tantos? Dice que les habla y ellos le contestan, telepáticamente...Realmente chiflado, pobre...!

Insiste en decirme que llegó de Ganímedes y me mira con una expresión infantil que me desarma...Se debe haber escapado de algún asilo, seguramente.
Pero lo raro es que no me produce temor. Es más. Irradia una paz que envuelve.

Me levanto de la mesa y enfilo hacia la salida del bar. Llega el auto de Gonzalo. Por fin! En cuanto suba, les digo que volemos a otro sitio. Y a éste lo dejo acá con su historia...

Un perro sale de la nada y me toma suavemente de la muñeca. Hace que lo siga. Al doblar la esquina, otra vez el de Ganímedes. El Doberman se sienta junto a su amo y me mira. El enigmático ser me extiende su mano, y sin pronunciar palabra, hace que lo acompañe hasta el parque. Mis amigos no intervienen, al llegar, porque deben pensar que nos queremos alejar para estar solos. Y deciden irse sin mí, partiendo raudamente en el auto. No tengo voluntad para decirles que no quiero ir con él, que hagan algo urgente para quitarme a este tipo de encima. No puedo, el extraño se ha apoderado de mí.

El parque, a esta hora parece una boca de lobo. Me dejo conducir por él porque empiezo a pensar que no me hará ningún daño. Observo que conoce los senderos de memoria. Caminamos durante varios minutos en silencio. Pienso en mi familia. Si alguno me viera en este momento, paseando con un desconocido por este lugar. Me imagino a mi padre sacudiéndome del brazo, preguntándome si estoy borracha. Y a mi madre, abrazándome y llorando como si me viera drogada.

En forma repentina, mis piernas ya no me obedecen y se aflojan como si fueran de papel. Me desplomo. Siento que estoy flotando y mi cuerpo parece una suave pluma sostenida por nada. No temo caer. Sé que él no lo va a permitir…

APL© 2007